La autoridad significa el derecho de gobernar.
Toda la autoridad le pertenece a Dios porque Él es el creador de todas las cosas.
El obedecer a Dios y someterse a su autoridad es el deber de cada cristiano.
Para ser totalmente obedientes a Dios, debemos obedecer la autoridad delega por Él.

Dios tiene dos maneras de ejercer su autoridad:

Cuatro clases básicas de la autoridad